Cinco años del permiso por puntos
Tras muchas dudas, el 1 de julio de 2006 entraba en vigor el permiso por puntos. Como reconocería Jordi Jané, presidente de la Comisión de Seguridad Vial que participó en su elaboración: "no todo el mundo estaba de acuerdo en su implantación, pero lo cierto es que hoy en día nadie se atrevería a quitarlo". Tras cinco años los resultados son contundentes, el número de fallecidos por accidente de tráfico se ha reducido un 55%.
Las cifras no engañan: dos millones de personas que no utilizaban el cinturón de seguridad en 2005 ahora lo usan, un 4,35% de conductores circulaban a más 140 km/h en autovía y ahora lo hace menos del 0,4%, el número de positivos por alcoholemia reducido a la mitad, y lo que es más importante, de 5.000 fallecidos hemos pasado a 2.500 en tan sólo cinco años. Una reducción del 55% que si bien no es achacable en exclusiva al permiso por puntos, sí que le debe el hecho de, en palabras del Ministro del Interior, Antonio Camacho, "haber modificado el comportamiento de los conductores hasta hacerles comprender que los accidentes no son fruto de la casualidad".
El permiso por puntos, como reconoce Pere Navarro, director de la Dirección General de Tráfico, surgió entre miles de dudas y fruto de las prisas del Gobierno por llevar adelante un nuevo permiso que debía adecuarse a las directivas europeas de seguridad, por lo que en menos de un año debió de ser redactado y puesto en funcionamiento. Jordi Jane, presidente de la Comisión de Seguridad Vial que participó en su puesta en marcha lo recuerda así: "En un principio pensamos en un sistema inverso al que hay ahora, que consistiera en ir sumando puntos, pero nos decantamos finalmente por el modelo francés. Después tuvimos que tipificar el número de delitos que hacían perder puntos, que fueron 45, luego logramos reducirlos a 27. Hubo que modificar el Código Penal ya que en muchos casos partíamos delitos nunca antes tipificados. Fueron miles de decisiones y todas ellas en un tiempo récord".
Los ciudadanos en contra, al principio
Lo cierto es que los ciudadanos en aquellos años no mostraban demasiado interés por la seguridad vial. En 2006, el 86% no conocía las novedades del permiso por puntos, y un año después de su implantación y tras la publicación de los primeros resultados positivos en cuanto a número de siniestros, el 64% dudaba al respecto de la responsabilidad del nuevo permiso.
Pero la opinión pública cambió, según Manel Vilaseró, periodista de El Periódico de Catalunya, "los medios encontraron un tema gratificante del que hablar y se volcaron con el permiso por puntos". Tanto es así que de las 8 noticias habituales sobre tráfico que publicaban al mes pasaron a una al día, siendo habituales en los medios las noticias de los primeros conductores en ser sancionados, los primeros en perder el carné... "lo que demostró a la gente que el nuevo permiso no perseguía a todo el mundo, sino a aquel que cometía barbaridades". Hecho que sin duda ayudó a cambiar la percepción del ciudadano, que entendió, tal como apunta Camacho, "que el permiso de circulación no era un derecho inalienable, sino un crédito limitado".
Hoy, a cinco años vista de su puesta en funcionamiento, no podemos dudar de su éxito, basado sin duda, según Pere Navarro, "en los ciudadanos, ya que el Gobierno o la Administración solos no hubieran podido hacer nada". Las leyes siguen siendo las mismas, pero ahora se cumplen mejor, reconoce el Ministro de Interior. Y es que si algo ha logrado el permiso por puntos es aumentar la responsabilidad de los conductores.
Como afirmó el Director de la DGT, "esperamos que dentro de 5 años estemos celebrando el Décimo Aniversario del carné por puntos". Y es que lo que nadie duda ya es que lo que llegó deprisa y corriendo lo hizo para quedarse. Tal y como apunta Jordi Jane, "ni siquiera los que en 2005 estaban en desacuerdo con su implantación se atreverían hoy a quitarlo".
Actualizado (Martes, 11 de Octubre de 2011 12:02)



